Arquitectura biomimética
- AbgArquitectos
- 19 may 2018
- 3 min de lectura
La arquitectura biomimética es una postura actual que busca la solución de problemas arquitectónicos inspirándose en la naturaleza, ya sea imitando formas, materiales o simplemente tratando de comprender las normas y estrategias que ha desarrollado la naturaleza a través de la millones de años.
Debemos de empezar con explicar que es la biomimética; también conocida como biomímesis o biomimetismo, es una ciencia que estudia la naturaleza como fuente de inspiración para desarrollar nuevas tecnologías y resolver aquellos problemas humanos que la naturaleza ha sabido resolver con anterioridad, mediante los modelos de sistemas, procesos y elementos que existen.

En algunos casos el biomimetismo en la arquitectura queda limitado a la simple inspiración formal, y hemos visto numerosos ejemplos alrededor del mundo; estadios que hacen semblanza a un nido de pájaros, edificios que semejan panales de abejas, etc. Sin embargo también existen numerosos ejemplos en los cuales se ha implementado la biomímesis en partes tan variadas como inspirarse en esqueletos animales para desarrollar estructuras en edificios flexibles, imitar un termitero africano en un edificio para mantener una temperatura confortable al interior del mismo o algunos acabados que buscan igualar la piel de los gecko.
El principio crucial en la mayoría de los ejemplos en inmuebles terminados o en proyecto, es basarse en lo que la naturaleza ha sabido solucionar de la mejor manera, con el menor material posible, a través de la prueba del tiempo. A continuación les presentamos algunos ejemplos de arquitectura biomimética alrededor del mundo.
1.- La casa de Algas
El Edificio BIQ en Hamburgo, Alemania, incorpora en su construcción micro algas en algunas partes, dando el primer ejemplo de una fachada “bio-reactiva” ya que dichas algas se encuentran contenidas encapsuladas en “conchas” transparentes y tiene la finalidad de controlar la cantidad de luz que entra al edificio y proporcionan sombra cuando se necesita. Las algas se encuentran en un circuito de agua que corre por la superficie del edificio y cuando crecen en demasía son retiradas y convertidas en biogás, para dar energía renovable al edificio.

2.- Edificio Gherkin
El rascacielos Gherkin en Londres tiene una altura de 180 metros, y cuenta con un sistema de ventilación que está inspirado en las esponjas marinas y algunas anémonas, proporcionando corrientes de aire al interior sin afectar la estructura del mismo.

3.- Centro Eastgate
Este edificio en Zimbabue buscó adaptarse a un entorno de temperaturas extremas y se inspiró en principios de biomimética. Es el complejo de oficinas y negocios más grande de Zimbabue y fue diseñado por el arquitecto Mick Pearce en colaboración con los ingenieros de Arup, quienes se inspiraron en un nido de terminas para desarrollar un sistema de climatización pasiva/activa no convencional. Descubrieron que los termiteros podían reducir entre 10 y 40 grados la temperatura del exterior. El sistema de ventilación del edificio Eastgate se abre y se cierra, además se inyecta aire frio en los primeros niveles y va fluyendo nivel a nivel por ductos especiales y en los pisos superiores se encuentran chimeneas que permiten al aire caliente salir.

Si algo hemos descubierto los humanos es que la solución de muchos problemas arquitectónicos que tenemos en la actualidad puede ser solucionada buscando inspiración en lo que la naturaleza ha sabido solucionar a base de experiencia y perfeccionamiento de formas y técnicas con el paso del tiempo, tiempo que los humanos podemos ahorrar si simplemente vemos en los lugares correctos.





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